Biodanza y sexualidad

Desde que en 1965 Rolando Toro ofreciera al mundo la Biodanza y llegáramos a acuñar en nuestros días que verdaderamente biodanza es la danza de la vida han pasado más de 50 años. A lo  largo de estos años Biodanza se ha extendido por muchas ciudades de España y del mundo. Hoy tenemos biodanza en Madrid, Biodanza en Barcelona, Biodanza en las Palmas, en Sevilla, en Oviedo, en Donostia, biodanza en Valladolid, en Tenerife y en otras partes del mundo como en Hamburg, Edinburgh San Francisco, Japón o Sudáfrica; pero sin lugar a dudas, donde más adeptos tiene biodanza Rolando Toro en España son en las escuelas de biodanza de Madrid, las de Biodanza en Barcelona y las escuelas de biodanza en Valencia.

Biodanza se ha extendido por muchas partes del mundo con gran éxito y rapidez, por las características de los ejercicios de biodanza y las músicas de biodanza que permite al ser humano desarrollar sus potenciales más humanos y su verdadera identidad.

Son las líneas de vivencia de biodanza de la creatividad, la vitalidad, la sexualidad, la afectividad y la trascendencia, las que permiten a las personas experimentar vivencias inolvidables y tansformadoras en las clases de biodanza. Sin embargo, es la línea de la sexualidad la línea estrella de esta disciplina.

La línea de la sexualidad y biodanza

No es casual que la sexualidad sea una de las líneas de vivencia de biodanza más deseada y no es casual, pues como afirma el Tao la sexualidad es la fuente de la vida, la fusión de los dos principios que rigen la misma, el principio yin o femenino y el principio yang o masculino. Ambos principios son las dos fuerzas que mueven la naturaleza, de esto sabe mucho biodanza la danza de la vida.

La línea de biodanza de la sexualidad es la línea más esperada y al mismo tiempo la peor vista por la cultura, y no es de extrañar, por cuanto el sexo siempre ha sido mal entendido por la sociedad. Nada tiene que ver el sexo con la línea de biodanza de la sexualidad. Quienes miran a la sexualidad como un tema tabú, cometen un grave error, pues esa creencia les aleja de su verdadera identidad, que como vamos a ver aporta muchos beneficios a la sociedad.

Ha de quedar dicho que en las clases de biodanza no se trabaja la genitalidad y menos aún el sexo mal entendido. Biodanza trabaja cuatro pilares fundamentales en la línea de la sexualidad: la acción de los sexos, es decir, la expresión de las cualidades masculinas y femeninas que deben integrar ambos sexos, la sensualidad, el erotismo y la fusión de los mismos, tal y como propuso el creador de biodanza Rolando Toro.
Es necesario entender estos cuatro pilares de la línea de la sexualidad de biodanza para entender porque biodanza sigue apostando después de 50 años por trabajar la sexualidad a pesar del pudor, el temor y la ignorancia de una gran parte de la sociedad hacia el sexo.

Biodanza expresa mediante ejercicios muy variados el modo de actuar de lo masculino y de lo femenino, cualidades que deberían manejar por igual el hombre y la mujer. Como vamos a ver en estas líneas ss necesario que ambos sexos aprendan a gestionar y expresar las cualidades masculinas y femeninas para su bienestar, para que puedan alcanzar los objetivos de su vida sin esfuerzo, y mantener sanas relaciones interpersonales.

La Acción de los Sexos en biodanza: primer pilar de la línea de la sexualidad

La biodanza tiene en el primer pilar de su línea de la sexualidad, la acción de los sexos como lo denominó Rolando Toro, la clave para las sanas relaciones humanas, el logro de los objetivos y el bienestar de las personas. Con esta afirmación no nos referimos a las relaciones íntimas, sino a las relaciones normales y corrientes entre las personas.Para que las relaciones interpersonales sean óptimas y eficaces han de ser constructivas, generadoras de vida y calidez, del mismo modo que el polo positivo (yang) y el polo negativo (yin) de la luz al integrarse en una bombilla producen luz, al hacer lo mismo en un calefactor generan calor o al integrarse en un coche eléctrico generan confort, bienestar y avance.

El ser humano –hombre y mujer- como parte inseparable de la Naturaleza que es tiene que comprender e integrar en si mismo mediante el movimiento y la música su polo masculino y su polo femenino con el fin de complementarse, y esta es la labor que realiza Biodanza desde el primero de sus pilares.

Por este motivo, en las clases de biodanza se practican ejercicios de biodanza con músicas de biodanza precisas que desarrollan el lado masculino de ambos sexos como con el «caminar integrado yang», «caminar con vigor», «regulación de la fuerza a dos», «dirigir la propia vida», las capacidades psicomotrices de «enfoque y dirección», “superación», «estructura, límite y disciplina», «empoderamiento», «apertura», «arriesgarse» , «reconocer y asumir la fuerza» y la «expresión de lo masculino». Estos ejercicios desarrollan en el hombre y en la mujer determinación, discernimiento, organización, disciplina, superación, firmeza, fuerza interior, perseverancia, saber cuándo aprovechar el momento, liderar la propia vida y la de los demás, admirar y ser admirado, poner límites claros, protegerse y proteger y no callarse las cosas cuando es necesario.

En las mismas clases de biodanza también se practican ejercicios de biodanza con otras músicas de biodanza más suaves que desarrollan el lado femenino de ambos sexos como con el “caminar con soltura”, “caminar integrado yin”, las capacidades psicomotrices de sensibilidad, levedad, cambio y adaptación, la “expresión de lo femenino”, el “integrativo de coherencia”, la “vinculación melódica” y el “caminar confiado”. Estos otros ejercicios desarrollan en el hombre y en la mujer sensibilidad, delicadeza, integración, coherencia,  conexión y vinculación con uno mismo y con los demás, interiorización, receptividad, entrega, auto-nutrición, saber cómo cuidarse y cuidar, adaptarse a los cambios y dejarse llevar cuando toca la ocasión.

No hemos de olvidar que biodanza es la danza de la vida como dijo Rolando Toro y no tendría sentido practicar estos ejercicios de biodanza ni asistir a las clases de biodanza si después de la sesión no aplicásemos el Ciclo de Kolb, es decir, si no reflexionásemos sobre las vivencias sentidas en las sesiones de biodanza y las aplicásemos en el día a día a las áreas de nuestra vida, para después hablar de los logros conseguidos en el relato de vivencia de la siguiente sesión de biodanza.

La Sensualidad en biodanza: segundo pilar de la línea de la sexualidad

Una vez que los participantes en las clases de biodanza han practicado el primer pilar de la línea d la sexualidad de Biodanza, pueden integrar en mejores condiciones el siguiente pilar de esta línea que es la sensualidad.

La sensualidad para biodanza es la expresión voluptuosa e individual de los aspectos masculinos y femeninos mencionados anteriormente que nos permite conectar con el placer de los sentidos y desarrollar el deseo sexual.

En este orden de cosas las cualidades de lo masculino se insinúan realizando movimientos con determinación, decisión, control, coordinación, superación, firmeza, fuerza interior, osadía, perseverancia, vigilancia, atención, admiración y dejando los límites claros, con contacto y admiración. Po su lado las cualidades femeninas se insinúan realizando movimientos delicados que integran todos los segmentos corporales como si una suave onda recorriera todo la silueta corporal, con movimientos sensibles de caderas, pecho y cuello, acompañado por lentas y dulces caricias con ojos cerrados y labios entreabiertos, en una actitud de entrega absoluta y cambio constante en el movimiento, llevado por las sensaciones internas que le produce la conexión con su cuerpo y la música de biodanza.

El erotismo en biodanza: tercer pilar de la línea de la sexualidad

Para entrar en el erotismo en óptimas condiciones, ser eróticos y no parecerlo, o lo que es lo mismo entregarse al eros y no sobreactuar, sobreactuación que sólo sucede en las clases de biodanza cuyos facilitadores de biodanza no entendieron las cuatro fases que propuso el padre de la biodanza Rolando Toro es necesario que los participantes hayan practicado el primer y el segundo pilar de los que hemos hablado líneas arriba. De este modo, habrán podido sanar una gran parte de sus patrones y creencias culturales limitantes que les impedía la vinculación con otra persona de un modo sensual. Porque a diferencia de la sensualidad que es individual, el erotismo requiere al menos de un segunda persona.

El erotismo para biodanza es la expresión sensual amplificada por la vinculación entre dos o más personas cuyas almas se han entregado a Eros y no han quedado atrapadas por Tánatos. Eros representa el dios de la atracción sexual y del amor, mientras que Tánatos representa el dios de la muerte en la mitología griega.

Es necesario y natural que las personas se vinculen eróticamente del mismo modo que se vinculan por aficiones. En la vinculación íntima experimentada desde el respeto, el  contacto y la caricia reside un alto grado de placer y compromiso que proporciona mayor seguridad, autoestima y bienestar, donde el estrés y cualquier tipo  de tensión queda disuelta, y aumenta la actividad del sistema inmunológico para ganar en salud y armonía.

La fusión de los sexos en biodanza: cuarto pilar de la línea de la sexualidad

Finalmente, si los participantes han practicado adecuadamente los tres pilares anteriores les aguarda el paraíso, el cuarto pilar, la fusión de los sexos. Tiempo atrás se confundió este cuarto pilar de la sexualidad con la creencia de que una vez que las personas se vinculaban eróticamente en la sesión de biodanza disponían de un “tercer tiempo” donde podían encontrarse en la intimidad para acabar de experimentar la vinculación emprendida en la clase de biodanza.

Ahora sabemos que no tiene porque ser así, que hay un no tiempo, un espacio donde dos seres humanos pueden fundirse en lo masculino y en lo femenino, donde dicha polaridad se convierte en una sola, donde de la mano de esa fusión de los sexos la creatividad, la trascendencia, la afectividad y la vitalidad se hacen una sola. Un tiempo de no tiempo, donde estando en la tierra se está en el cielo. Donde queda atrás lo humano y lo divino se hace carne para celebrar la vida. Un espacio donde la vida con mayúsculas se abre paso de entre las sombras para iluminar la existencia del ser humano y recordarle que es un espíritu libre en la materia.

Un espacio imposible de definir, donde las palabras no llegan y el encuentro es poesía en movimiento, dos llamas en una sola y una sola luz en ambas llamas, un solo ser moviéndose a través de dos seres, donde el gozo se hace eterno e infinito sin necesidad de acostarse y al mismo tiempo sin parar de danzar en perfecta integración.

No sé si deberíamos poner lo siguiente Yolanda Morales la profesora que aparece en Referencia de Wikipedia tiene puesto algo similar al final del artículo. Morales Pereira, Yolanda. «El paradigma del principio biocéntrico de la Biodanza». https://yolandamorales.es/el-paradigma-del-principio-biocentrico-de-la-biodanza/.

Practicar biodanza es una de las experiencias más sublimes que puedes tener en tu vida, donde conocerte y relacionarte desde lo que eres a través de la expresión corporal, la música y el movimiento. Te invito a que formes parte de nuestro grupo de biodanza para que desarrolles y expreses todo tu potencial.

Si deseas, puedes conocer la oferta de clases, talleres y formaciones de biodanza que imparto accediendo al apartado

Javier de la SenBiodanza y sexualidad